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Arte italiano de posguerra: el mercado de Fontana, Burri, Castellani, Manzoni, Morandi y de Chirico

¿Cómo funciona el mercado del arte italiano de posguerra? Lo encabeza Lucio Fontana, con un récord de 29,2 millones de dólares (Christie's Nueva York, 2015); le siguen Burri, Manzoni y Castellani, mientras que Morandi y de Chirico son los maestros de la generación anterior. Las obras de primera fila se venden sobre todo en Londres y Nueva York, con Milán como mercado interno. Hay dos rasgos muy italianos: los archivos de los artistas deciden qué acepta el mercado, y las obras que el Estado declara de interés cultural no pueden salir del país de forma definitiva.

Ideas clave

Londres, octubre de 2014

Semana de Frieze, octubre de 2014. La subasta italiana de Christie's en Londres suma 27,6 millones de libras, récord para la categoría. La noche siguiente Sotheby's hace 41,4 millones, y un Achrome de Piero Manzoni de 1958-59 se adjudica por 12,6 millones de libras frente a una estimación de 5 a 6 millones. Esa misma semana, la Superficie bianca de 1967 de Enrico Castellani fija su récord en 3,8 millones de libras (The Art Newspaper).

Doce años después, las subastas italianas de otoño en Londres siguen siendo el sitio donde se pone precio al arte italiano de posguerra. Nueva York se queda con los Fontana más caros. Milán, con todo lo demás, que incluye muchas obras buenas.

Lucio Fontana, el ancla

El récord de Fontana es de 29,2 millones de dólares por Concetto spaziale, La fine di Dio (1963), Christie's Nueva York, 10 de noviembre de 2015 (Artnet News). Arriba del todo están los grandes lienzos ovalados de la serie La fine di Dio y los cuadros venecianos: Concetto spaziale, Il cielo di Venezia (1961) hizo 16,4 millones de dólares en Sotheby's Nueva York el 14 de mayo de 2026 (HENI News).

Por debajo hay un mercado amplio de Attese, los lienzos rasgados, desde unos cientos de miles de dólares hasta unos pocos millones. HENI cuenta unos 210 lotes de Fontana ofrecidos en los dos años hasta mayo de 2026, con un 77% vendido, por 135,2 millones de dólares. Para un artista italiano es una profundidad poco común, y por eso Fontana suele ser el primer nombre italiano en una colección blue chip. Unicorn Art Watch sigue sus resultados en https://artwatch.unicorn-club.com/artists/lucio-fontana.

Burri, Manzoni, Castellani: mercados más estrechos

El récord de Alberto Burri es Sacco e Rosso (1954), 9,1 millones de libras en Sotheby's Londres el 10 de febrero de 2016 (Milano Finanza). Sus Sacchi, Combustioni y Cretti escasean en subasta: HENI cuenta 28 lotes en los dos años hasta mayo de 2026, con un 71% vendido, por 12 millones de dólares.

El récord de Manzoni de 2014 sigue en pie. Sus Achrome cambian de manos mucho más a menudo por unos cientos de miles de dólares; uno de 1958 hizo 686.500 dólares en Sotheby's Londres el 4 de marzo de 2026 (HENI News). HENI cuenta 33 lotes en dos años, con un 63% vendido.

Castellani tiene el mercado más pequeño de los tres en valor: 32 lotes en los dos años hasta mayo de 2026, con un 81% vendido, por 2,96 millones de dólares (HENI). Su récord sigue siendo la Superficie bianca de 2014.

Con tan pocas ventas, una obra importante que sale a subasta, o que se queda sin vender, puede cambiar las cifras de todo un año. Justo lo contrario que con Fontana.

Morandi y de Chirico

Las naturalezas muertas de Giorgio Morandi tienen un público internacional estable. Su récord es de 4,33 millones de dólares por una Natura morta de 1940, Christie's Nueva York, 8 de mayo de 2018 (HENI News); una Natura morta de 1952 hizo 3 millones de dólares en Christie's Nueva York el 17 de noviembre de 2025 (HENI News), y en Milán una naturaleza muerta de 1959 llegó a 3,42 millones de euros en Sotheby's en 2022 (Finestre sull'Arte).

Giorgio de Chirico son dos mercados en uno. Los lienzos metafísicos de 1909 a 1919 son raros y caros: Il pomeriggio di Arianna (1913) hizo 15,9 millones de dólares en Sotheby's Nueva York el 28 de octubre de 2020 (Sotheby's). La obra tardía vale una fracción. La complicación es que de Chirico pintó versiones posteriores de sus composiciones de juventud y a veces las fechó en la década de 1910, una práctica que llamaba verifalsi; la Fondazione Giorgio e Isa de Chirico y los investigadores independientes no se ponen de acuerdo sobre cuántas obras antedatadas existen (Brooklyn Rail). En un de Chirico, la fecha del lienzo es lo primero que hay que comprobar.

Los archivos deciden qué acepta el mercado

Cada uno de estos artistas tiene una fundación o un archivo que lleva el catálogo de obras: la Fondazione Lucio Fontana en Milán, la Fondazione Palazzo Albizzini Collezione Burri en Città di Castello, la Fondazione Piero Manzoni en Milán, la fundación de Chirico en Roma. Las grandes casas de subastas rara vez ofrecen una obra importante que el archivo de referencia no haya registrado. Antes de comprar, pida el número de archivo o el certificado, y si la obra aún no está registrada, condicione la compra al registro.

Obras notificadas y exportación desde Italia

La ley italiana (el Codice dei beni culturali, decreto legislativo 42 de 2004) permite al Estado declarar de interés cultural una obra de propiedad privada, paso que en el mercado se llama notifica. Una obra notificada no puede salir de Italia de forma definitiva, toda venta debe comunicarse y el Estado tiene un derecho de tanteo al precio declarado, normalmente dentro de los 60 días siguientes a la comunicación.

Para las obras no notificadas, la ley anual de competencia de 2017, en vigor desde el 29 de agosto de 2017, elevó de 50 a 70 años el umbral de antigüedad para el control de exportación y permitió que las obras de menos de 13.500 euros salieran con una declaración responsable (Finestre sull'Arte). Por encima de esos umbrales, la obra de un artista fallecido realizada hace más de 70 años necesita un certificado de exportación (attestato di libera circolazione) de la oficina de exportación, que puede denegarlo e iniciar la declaración de interés cultural.

La línea de los 70 años avanza cada año. Un Fontana o un Burri de 1955 la cruzó en 2025, de modo que algunas de las obras más buscadas de los años cincuenta necesitan hoy un certificado para salir de Italia. Una obra notificada solo la puede comprar quien esté dispuesto a quedársela en Italia, así que suele cambiar de manos por debajo de una obra comparable que sí puede viajar. Si compra en Italia, pregunte si la obra está notificada y, si se exportó, pida ver el certificado.

Los maestros italianos en Unicorn Art Club

Fontana, Burri, Castellani, Manzoni, Morandi y de Chirico están entre los 30 artistas de Unicorn Art Club, reservado a inversores acreditados o cualificados. Cada artista tiene un vehículo dedicado que compra una obra con procedencia verificada, informe de estado y tasación, con una salida prevista a entre 3 y 7 años.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el récord en subasta de Lucio Fontana?

29,2 millones de dólares por Concetto spaziale, La fine di Dio (1963), en Christie's Nueva York el 10 de noviembre de 2015.

¿Puedo exportar un Fontana comprado en Italia?

Si la obra no está notificada y tiene menos de 70 años, o vale menos de 13.500 euros, puede salir con trámites simplificados. Si no, necesita un certificado de exportación, que la oficina puede denegar. Una obra notificada no puede exportarse de forma definitiva.

¿Por qué algunas obras italianas cuestan menos en Milán que en Londres?

A menudo porque están notificadas y solo pueden venderse a compradores que las mantendrán en Italia, o porque son obras menores que no van a las subastas internacionales. Compruebe el motivo antes de verlo como una ganga.

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Fuentes

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